El trabajo con ponies representa un beneficio extraordinario para los niños en todos los órdenes:
- Trabajan constantemente las habilidades afectivas, tanto en el aprendizaje de querer a los animales como en el trabajo de relaciones interpersonales con otros niños
- Desarrollan sus habilidades motoras de tipo grueso, particularmente las relacionadas con el equilibrio y la coordinación
- Potencian sus habilidades sensoriales gracias al entorno natural en el cual se desarrolla la actividad
- Estimulan su curiosidad y su deseo de vivir nuevos retos y experiencias
El calor corporal de los caballos favorece la liberación del estrés en los niños y regula sus ritmos cardíacos y respiratorios